Ibrahim Ferrer Jr. sacudió Godoy Cruz en el cierre del 10º San Vicente Jazz

En un Teatro Plaza casi desbordado de público, el aclamado músico cubano cerró el clásico festival Jazzero, el pasado sábado 7 de abril, a pura fiesta y sonidos de cadencia tropical. Previamente, la agrupación mendocina Los Narvaez Van dejó impregnado su particular sello sonoro y la cantante chilena Valentina Rodríguez cautivó al público.  

En una irresistible combinación de sonidos tradicionales y modernos, el pasado sábado llegó a su fin la edición aniversario del tradicional encuentro San Vicente Jazz que, en tres jornadas imperdibles reunió a talentosos artistas de Mendoza, Chile, Brasil y Cuba con actuaciones que sorprendieron por el amplio abanico de estilos y estéticas a la hora de abordar el género insignia que los convocó en las tablas.

Antes de que la música desatara un verdadero vendaval de sonidos para disfrutar, el prestigioso artista Sizão Machado ofreció una clínica de bajo gratuita en el Auditorio Deodoro Roca de la Biblioteca + Mediateca Municipal. Los asistentes pudieron disfrutar de una charla a fondo con el astro de la música brasileña y conocer algunos detalles básicos del instrumento que lo llevo a brillar en la escena musical mundial y las historias que rodean las grabaciones que marcaron la esencia del género junto a emblemáticos artistas.

Minutos después de las 21:00, la energía y la pasión por homenajear al jazz en sus distintas variantes comenzó a adueñarse del teatro, con la presencia de Los Narváez Van. El trio conformado por los hermanos Marcelo (batería); Gabriel (bajo) y Sebastián (guitarra) Narváez amplió su formación, con la incorporación de Gabriel Núñez (piano); Rómulo Herrera (flauta traversa y accesorios) y la voz de Melisa Budini. La música de autor recorrió un repertorio en clave de jazz tradicional que se fue alimentando con folklore, candombe, vals y numerosas expresiones que enriquecían una propuesta que encontró en la experimentación su idioma.

La joven cantautora Valentina Rodríguez hizo gala de un dulce caudal vocal, que parecía abrazar cada nota, en compañía de Cristian Baltazar (batería); Juan Allende (Guitarra) y Rodrigo Rivera (contrabajo). Este proyecto musical atravesó la tradición trasandina fusionada con ritmos de diversas latitudes de nuestro continente y la línea rítmica del jazz. Esta vibrante amalgama se pudo apreciar en la presentación de sus dos discos de estudio, “Camino de Regreso” y “La Siembra”.     

Finalmente, la energía cautivadora y el carisma de Ibrahim Ferrer Jr. encendieron al Plaza, con una actuación que fue ovacionada de pie en reconocimiento al talento de este auténtico heredero de la música tradicional cubana.

Bajo la dirección musical de Raúl Monteagudo, sobre el escenario se desplegó un numeroso ensamble instrumental conformado por artistas de nuestra región y la geografía latinoamericana, con la destacada participación de la cantante Elena Warner, quien dejó impregnada su ajustada voz y sensualidad para ponerle voz a obras que siguen enamorando. El imparable ritmo de clásicos que no pasan de moda, como “Dos gardenias”; “Lágrimas negras”; “Quizas, quizás, quizás”; “Candela”; “El cuarto de Tula”; “De camino a la vereda” o “Chan chan” se fueron amalgamando con la elegancia del jazz para sacudir a la audiencia, con una amplia vertiente de ritmos festivos y clásicos de impronta contemporánea.

Fuente: Prensa Godoy Cruz

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