DAVID LEBÓN VOLVIÓ A BRILLAR EN UN GRAN REX DESBORDADO

El “Ruso” volvió a presentar “Lebón & Co” con invitados de lujo, antes de su viaje a Las Vegas.

Fue una noche mágica y soñada. En menos de dos meses David llenó por segunda vez el Teatro Gran Rex.

Lebón, muy agradecido, siente que su público merece esto: ver su mejor versión en años.

La fórmula?: muy buenas canciones de su extenso repertorio (solista, Serú Girán, Polifemo y Pescado Rabioso).

En “Lebón & Co.” David logró reunir a algunos de sus pares para renovar un puñado de sus clásicos y volver a posicionarlos en un imaginario ranking de grandes canciones del rock local.

El resultado no podría haber sido mejor. De la mano de Gabriel Pedernera (Eruca Sativa) lograron, sin duda, uno de los mejores discos del año.
Este álbum que no para de darle satisfacciones, como por ejemplo la nominación a los Premios Grammy Latino como “Mejor álbum de POP/ROCK”.
En septiembre fue la presentación oficial en el Teatro Gran Rex y, debido a que quedó gente afuera, hubo que agregar otra función.

El sábado 9, ante un Gran Rex nuevamente colmado, David desplegó ese abanico de canciones inmortales que como diría su amigo Charly, ya están en el inconsciente colectivo.

Los invitados fueron desfilando para aportar lo suyo a un show que ganaba en emoción.
Primero fue el turno de Lisandro Aristimuño quien se lució con “Parado en el medio de la vida” y “Casas de arañas”.

Emma Horvilleur puso su voz y fino “touch” en “Hola dulce viento”, de la época de Pescado.

Alambre González hizo arder su guitarra, como para estar a la altura del anfitrión, en “Mundo agradable” y “Despiértate Nena”.

Cuando llegó el turno del “nuevo hit” “Puedo sentirlo” David la convocó a Marcela Morelo que sin previo ensayo le dio su impronta al tema.

El Rock & Roll en estado puro quedó para el final: Polifemo (Rinaldo Rafanelli y Juan Rodríguez) volvieron a tocar “Suéltate Rock and Roll” y “Oye Dios que me has dado” ante el delirio de su fiel público.

Al final, luego del bis “Seminare”, la gente salió a la calle Corrientes con una sonrisa dibujada en la boca y de fondo los ecos del “rusooo rusooo…”

Fotografías: Maia Alcire – @lachinaalcire